
01 — Encontrar dónde estaba el valor
La propuesta de Mario’s iba más allá de servir comida: también buscaba ser un lugar para encontrarse, compartir y disfrutar de música y entretenimiento. Pero, pese a las promociones y la actividad que ya existían, las ventas no recuperaban impulso. Antes de sumar nuevas acciones, había que responder una pregunta más básica: ¿qué estaba sosteniendo realmente el negocio?
de los clientes generaba
aproximadamente un tercio de las ventas
El sabor
seguía siendo el ancla.

02 — Diseñar la propuesta

03 — Diseñar para compartir
El producto no necesitaba reinventarse. La oportunidad estaba en diseñar la oferta alrededor de cómo las personas ya vivían Mario’s: compartiendo, celebrando y consumiendo en grupo.
04 — Hacer de cada noche una ocasión
Los eventos ya atraían público, pero funcionaban como fechas aisladas. La oportunidad era convertirlos en programación: distintas razones para venir, participar y consumir a lo largo de la semana. La intención cambiaba — impulsar un producto, atraer un público, activar a las mesas o extender la noche— pero cada fecha debía construir una ocasión reconocible.

Eso exigía que cada formato respondiera a una lógica propia, no solo a una temática. Guerra de Grupos lo muestra con claridad: la intención de activar las mesas definía qué experiencia ofrecer, cómo participar, qué incentivos sostendrían la dinámica y cómo comunicarla.
Intención
Activar las mesas a través de la participación grupal.
Oferta
Una noche de dinámicas y competencias entre grupos.
Participación
Cada mesa competía como equipo y acumulaba puntos en distintas pruebas.
Incentivo
Promociones previas y una gift card de $30 para la mesa ganadora.
Comunicación
Convocatoria, registro para participar y ranking durante la noche.
05 — Integrar otras marcas a la experiencia
La programación también abrió espacio para nuevas alianzas. En lugar de
ofrecer el mismo paquete de visibilidad a todos, cada colaboración se
diseñaba según los objetivos de la marca y el papel que podía ocupar
dentro de la experiencia: desde comunicación y producto hasta dinámicas,
participación o cocreación de una noche.
06 — El impacto
La nueva propuesta conectó elementos que antes funcionaban por separado.
Oferta, programación y experiencia empezaron a operar bajo una misma lógica.
07 — Créditos



